Una Gran Fiesta en el Bosque (13 de abril)

Entre los grandes olmos y pinos, los rayos del sol asomaban su luz y el bosque estaba en una gran vibración. Las aves comenzaron a dar el gran saludo al Señor del Universo con sus maravillosos cantos en 432hz, siempre a tono con la energía del universo.
 Las hadas y los gnomos trabajaron toda la noche para preparar la Gran Sorpresa para Lily, y esta, de a poco, fue despertando de su gran viaje al mundo de los sueños. Ali y Hassan, como siempre, la acompañaban en este mundo de los sueños para descubrir sus grandes y maravillosos secretos.
 Eivan fue al encuentro de los padres de Lily, quienes fueron transportados por Muriel al Bosque de las Hadas y de los Elfos. Los padres de Lily pasaron una noche maravillosa en el tronco del Olmo Gariff. Al llegar Eivan, los padres de Lily lo recibieron con un gran abrazo y los tres fueron a la mesa para disfrutar de un delicioso desayuno, como solo Gariff podría ofrecer: pan recién hecho por la gnoma Andrelas, mermelada de arándanos, leche y mantequilla de reno, queso de oveja islandesa, frutos del bosque y un delicioso plum cake.
Una vez acabado el desayuno, los tres se dirigieron a la Hús (casa) de los Antiguos, donde Xunia les esperaba. Al entrar al gran salón de la Hús, Xunia se levantó para recibir a los invitados especiales, esta estaba sentada al lado del Elfo mayor, Úlfur, que significa Lobo en noruego (su nombre se debe a la audacia y la serenidad que lo caracterizan, los padres de Úlfur llegaron al Bosque de las Hadas y de los Elfos hace más de 1200 años desde Noruega). Después de que todos estuvieron sentados en sus respectivos lugares, Úlfur se dirigió a los presentes:
––Friður (paz en islandés), queridos Viajeros Protectores de la Magia Universal, hoy es una fecha muy especial porque ha regresado un antiguo viajante del tiempo, ha regresado Hratt (que significa veloz). Así llamaban los Elfos Antiguos al padre de Lily. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que estuvo aquí, además de su regreso, hoy es un día especial porque su pequeña Lily cumplirá trece años, edad suficiente para vivir su primer viaje en el tiempo y a través del tiempo.
Los asuntos del bosque mágico y más allá del límite de la arboleda y las cascadas Gullffoss fueron tratados por los Elfos Antiguos, Shampillon la Reina de las Hadas, el hada Eirny y todos los jefes y representantes de la Naturaleza Mágica. A las tres de la tarde una ráfaga de viento interrumpió la reunión e hizo un alboroto con las cortinas, los sombreros de los gnomos, las capas de los elfos y todo objeto que pudiera ser manejado por Vindur, el nieto de Njörðr, el Genio y jefe de los vientos.
Xunia dio la bienvenida a Vindur y este saludó a todos los presentes. Vindur sonrió al ver cómo había quedado el salón después de su repentina intromisión y dijo:
––Disculpen, queridos amigos, he entrado de esta manera porque no quería perderme ninguno de los asuntos aquí tratados, y tampoco la gran fiesta que se celebrará hoy en el bosque ––a lo cual Hratt, el padre de Lily, respondió:
––¡¡¡Mi gran amigo y compañero de aventuras Vindur, que las nubes del cielo te protejan siempre!!! ––Vindur fue al encuentro del padre de Lily y, como lo hacía habitualmente, comenzó a contarle sus recientes aventuras. Úlfur hizo un chasquido con la boca y, mirando directamente a Vindur, le dijo que dejara esos asuntos para otra ocasión, la tarde iba cayendo y era necesario llegar a la culminación de los Asuntos del Bosque antes de la Gran Sorpresa para Lily.
Los dos grandes amigos ocuparon nuevamente sus respectivos lugares y así pudieron concluir exitosamente la gran reunión en el Bosque de las Hadas y de los Elfos.
Con el sonido del cuerno del alce se dio por concluida la reunión y todos los presentes fueron a sus hogares para preparar la Gran Sorpresa.
En el hogar de Kristal, el desayuno fue un momento de muchas risas y cantos. Desde que Lily despertó, toda la familia fue a cantarle el “Cumpleaños Feliz”. Las ardillas, las avecillas del bosque, el conejo Sam, la oveja Lorens, el Alce Travi y un montón de mariposas e insectos se asomaron a la ventana donde dormía Lily, y al unísono y a todo pulmón comenzaron a cantar “¡Tirariari tirarirari, ya ha amanecido aquí! ¡Tirarirara tirarirara, levántate ya!”. Y Lily abrió los ojos y con una gran sonrisa recibió a todos los inesperados visitantes.
Después de este sonoro despertar fueron a la mesa donde estaba dispuesto un delicioso desayuno, tal como era del gusto de Lily: pan de queso de la Gnoma Andrelas, cake de manzana hecho por el pastelero Richard, yogurt de leche de alce y frutos del bosque. Todos los visitantes disfrutaron del gran desayuno. Hasta llegar al mediodía las risas y los cantos llenaron la casa de la familia de Unai, los visitantes regresaron a sus hogares para prepararse para la Gran Sorpresa, y Lily fue con Unai y Muriel al Valle de Haukadalur, donde les estaban esperando Dagur, el jefe de los zorros del Ártico, la foca Eydis y el poni islandés Finnkell. Estos tres amigos querían dar sus felicitaciones a Lily y obsequiarle los tres valores: el viento, que es la libertad; el agua, que es la adaptabilidad, y la tierra, que es la paciencia. Todo esto dentro de la bolsa de hojas recogidas por los frailecillos Rún y Margrét
Lily, Unai y Muriel fueron recibidos con mucha alegría y compartieron un momento de historias que ayudarían a Lily en su próximo viaje a través del tiempo con ayuda de los tres valores entregados por cada uno de los habitantes del Valle de Haukadalur. El momento de regreso al Bosque de las Hadas y de los Elfos se acercó; y Dagur, el zorro; Eydis, la foca, y el poni Finnkell se despidieron de Lily.
Vindur hizo de las suyas para que Lily pudiera regresar en el menor tiempo posible al Bosque de las Hadas y de los Elfos, con un soplo envió vientos del sur para despejar las hojas del camino, hizo un chasquido con los dedos, y el viento del norte llevó al otro extremo las nubes que no dejaban ver el sol. Y con un pequeño guiño, los vientos del este y del oeste jugaron con las ramas de los árboles, y esto hacía que la caminata fuera más agradable.
En el bosque las mesas con manteles de cuadros estaban ya dispuestas y, sobre ellas, todas las delicias del bosque: todo tipo de panecillos preparados por la Gnoma Andrelas, los deliciosos dulces del Gnomo Richard, y el gran pastel preferido de Lily, el cheesecake de frutos del bosque. También las bebidas más deliciosas preparadas con agua de las cascadas Gullfoss, todo tipo de frutos secos y frutas del bosque. El hada Eirny se encargó de la iluminación del bosque junto con el Colibrí Mia, y las hadas Ona y Rachel. Todas ellas eran expertas en dar luz en la oscuridad que también fueron ayudadas por las hermosas luciérnagas del bosque.
Los duendes ocuparon su lugar y, en el centro, Dagur coloco su pequeño piano, de donde saldrían las mejores notas para alegrar la fiesta. Con todos los músicos en su lugar, las mesas preparadas, las luces de las luciérnagas encendidas, y las guirnaldas de flores tejidas por las Elfas, ya estaba todo dispuesto como Xunia lo había encomendado.
Daniel se adentró al bosque montado en Londrian con una ofuscación tal, que su padre Eivan tuvo que sostenerlo antes de que tropezaran con la batería de Lárus.
––¿Adónde vas con tanta prisa Daniel? ––pregunto Eivan- A lo cual Daniel respondió:
––Ya se acercan Unai, Muriel y Lily. Debemos apagar las luces y las luciérnagas deberían cerrar sus alitas un momento.
––Tienes razón ––dijo Eivan, y se acercó a Xunia, que estaba con Kristal y Úlfur, y les comunicó lo sucedido con Daniel.
Úlfur hizo sonar el cuerno del alce, a lo cual todo el bosque obedeció, quedando en silencio y con las luces apagadas. Todo quedó en calma y sólo se oía a Vindur que hacía mecer las ramas de los arboles muy suavemente.
Unai, Muriel y Lily se acercaron a las puertas mágicas del bosque, y la puerta se abrió ante ellos después de las palabras mágicas. Los tres quedaron muy sorprendidos ante semejante silencio, una tranquilidad muy sospechosa. Lily preguntó si sucedía algo y Unai respondió:
––En unos minutos lo sabremos ––y Muriel cogió de la mano a Lily y la condujo al centro del bosque. Daniel se emocionó tanto al ver a Lily que antes de que Úlfur hiciera sonar el cuerno del alce lanzó un grito de:
––¡¡¡SORPRESAAAA!!!
Al mismo tiempo que esto sucedía, el lobo Londrian se cogió el hocico en señal de asombro ante tan inesperada actitud de Daniel. Luego de esto, el bosque quedó paralizado porque no sabían que hacer ante tan inesperado grito, Xunia había dejado muy claro que las luces se encenderían ante la señal del cuerno de Úlfur y que la música comenzaría después de que el colibrí Mia encendiera las velas del pastel. Al ver que las luces no fueron encendidas después del grito de Daniel, Úlfur hizo sonar el cuerno y todas las luciérnagas abrieron sus alas iluminando medio bosque; y las hadas Eirny, Rachel y Ona, en un titilar de estrellas encendieron las lámparas que estaban colgadas en todos los árboles del bosque mágico. Lily quedó boquiabierta ante semejante espectáculo de luces, adornos y música, pero aún vendría lo mejor, los padres de Lily fueron saliendo detrás del Olmo Petur, y esto fue una emoción tan grande para Lily que todo el bosque lanzó el grito de alegría ante el reencuentro de la familia.
Elfos, hadas, duendes, aves y toda especie de animales que habitan el bosque mágico participaron de la Gran Sorpresa, y a pesar del grito inesperado de Daniel, todo fue dispuesto como Xunia, la Gran Elfa, lo había preparado. Los cantos mágicos en 432hz, las danzas de las hadas, los vuelos mágicos de los colibríes, el pastel maravilloso hecho por el gnomo Richard y, sobre todo, la fuerza de la amistad y el amor que impregnaba el bosque fue el regalo más maravilloso que Lily había recibido en toda su vida.
Cuando llegó el momento de apagar las velitas del pastel, el Elfo Úlfur hizo sonar el cuerno del alce, y en respuesta a este sonido, el bosque quedó en profundo silencio. Úlfur se dirigió a los invitados de la fiesta agradeciendo la presencia de todos, convidó a Lily  y a sus padres a que se acercaran a la mesa del pastel, y dijo:
––Lily, es hora de pedir un deseo, todo lo que pidas con el corazón se te concederá según las reglas de nuestros antepasados ––y todos los invitados, atentos ante un acto de semejante importancia, se cogieron la mano para que todos reunidos con una misma fuerza ayudaran a Lily en la petición de su deseo.
El hada Eirny junto con las hadas Rachel y Ona danzaron sobre la cabeza de Lily y la bañaron con polvos de Estrellas enviadas por Brya y recogidas en el morral de Muriel. En esos momentos Lily fue envuelta por pequeñas lucecitas azules, y sintió a Brya en su corazón. Abriendo los ojos y mirando a su padre sopló las velas, y en menos de dos minutos el unicornio azul apareció entre la arboleda del bosque. Este iba montado por Ása Bjørg, la Princesa de los Unicornios, que venía desde las lejanas tierras de Klaksvik. Ese fue su deseo desde que conoció al unicornio azul, poder conocer a la Princesa de los Unicornios. Todos al unísono gritaron el nombre de Ása Bjørg, y todos los Elfos hicieron sonar sus cuernos de alces en señal de bienvenida a la princesa. Ása Bjørg se unió a la fiesta y fue al encuentro de Lily, y al mirarse, las dos sintieron que desde aquel momento quedarían unidas para siempre.
 La fiesta continuó hasta la medianoche, cada uno de los invitados regresó a sus hogares y Lily quedó dormida dulcemente entre los brazos de su padre, y esta vez los tres dormirían dentro del gran Olmo. La madre de Lily le dio el beso de buenas noches y con una caricia en la mejilla le deseó un buen viaje al mundo de los sueños en compañía de Alí y Hassan, y con la alegría de un deseo concedido…

The Smoky Mountains

Gatlinburg is a small city at the foot of the Smoky Mountains, where Lily’s parents went to spend the weekend to get energized, as Lily’s father said. That was during the Harvest Festival, and the city and it’s surrounds were filled with the colors of autumn. Her father told Lily that there was Magic in those mountains, because a Shooting Star had vanished in those mountains and over many years many stories are woven within.

Lily loved to listen to her father and what she longed for the most in those moments were to uncover the mysteries of the Smoky Mountains… Matthew also came with them, at Lily’s request. Such an adventure required the best company, and what better company than Matthew.

It was very early Saturday morning, since Lily liked to get up very early to greet Father Sun. As she always said, “I want to greet him before the birds do” because her father told her the birds woke up very early to greet Father Sun, for his light, his life, and his warmth.

This time she went with Matthew, who had a difficult time waking up in those hours, but Lily was so insistent that he didn’t have a choice but to yield to her pleas. Lily and Matthew watched the sunrise in silence, and only the song of the birds around them could be heard.

Done! Lily said, smiling. We did it, greeting the Sun before the birds, and now let’s go get breakfast. I’m starving.

They returned to the Old Creek Lodge, a beautiful place near the city and at the foot of the National Park. After breakfast, Lily and Matthew went to look for supplies in the city for their great adventure:

homemade peach jam, cookies, and chocolates. They could not forget this, since the two children loved chocolate: for Lily, hazelnut and for Matthew, orange. The two children shared everything.

The children already had everything they needed, but suddenly inside the store they saw a burly, sunburnt man with shoulder-length hair, and feathers hanging from a strand on the right side.

Good morning, he greeted the children, and they responded in unison with a “good morning.” “Are you ready to go to the Mountain?” – the mysterious man asked, and Lily responded, “To the Mountain? How do you know?”

“Well, because of your supplies. The jam tastes better in the mountains and the chocolates are best enjoyed by a stream, what better place?”

“I’m sorry, but we should go. My parents are waiting for us. Excuse us, sir…”

“Sam Wolf,” the man responded, and he said goodbye to the children.

Matthew said to Lily,

“You know that we shouldn’t talk to strangers, right, Lily?”

“I know,” she said, “but a hello doesn’t hurt anyone.”

“It’s fine,” Matthew said.

And now with supplies in hand, and a compass that Lily’s father gave to her, the two children were ready to discover the mysteries of the Smoky Mountains and set off on their Great Adventure. The landscapes of the Smoky Mountains in autumn are magical, the trees resemble fire due to their beautiful orange color, everything in the Mountain was Magical.

Lily and Matthew felt little by little they were submerged in a different world, of colors, aromas, and sounds. They had walked an hour without realizing it and went deeper and deeper until deciding to rest near a stream. The only sound was water running over stones and the falling leaves. A squirrel watching from a distance quickly ran up a tree. Lily said to Matthew,

“I would like to stay here forever,” he looked at her and smiled because he knew that his best friend and adventure companion said it with complete certainty.

Matthew went to walk among the leaves near the water when suddenly, he heard a unique sound. He turned to look and he saw a huge black bear that began to roar. Matthew got up carefully and began running in the other direction towards Lily, and called to her,

“Lily, Lily, run!!”

Lily grabbed Matthew’s hand and together they ran as fast as they could, but the black bear caught up with them. The two children fell to the ground next to the pile of autumn leaves when suddenly, a man’s voice was heard saying,

“Mister Black, no!” the bear had been on two legs in front of the children, but upon hearing the voice returned to all fours. Mysteriously, the man from the shop with the eagle’s feathers in his hair was standing in front of them asking if they were ok. The children replied they were, but their hearts were still racing and their throats were dry from shock.

“Excuse Mister Black, he sometimes likes to chase away visitors so that they don’t damage his mountains.”

Lily and Matthew were still in shock when she asked, “And how can Mister Black listen and understand you?”

Mister Black responded,

“Sam and I are old friends!” -and the children couldn’t believe what was happening, a bear talking? And they could understand him! Mr. Sam told them,

“I’m Sam Wolf and I have been friends with Mister Black for many years, you could say that we’re adventure companions the two of us.” We love and care for the earth that our ancestors have left us.” -the children stood up and explained that they were only passing through and that they would not harm anything. “I know,” Sam Wolf responded, “but it’s better if you return back to the city, it will be dark soon and it’s not good to be alone in the Smoky Mountains, which come alive at night and they aren’t prepared for that.

Lily asked,

“What happens at night?” -Mister Sam Wolf replied,

“The entire mountain is alive, it speaks, and is transformed.” – Matthew asked,

“What does that mean?” – Mr. Sam Wolf replied,

“The trees speak, the fairies reappear, the gnomes are seen, the birds speak their language and we can understand them, and other things happen, also, but now is not the time. Lily, Matthew, let’s go back! – the children obeyed and set off, in silence they made their way to the city, Mister Black said goodbye to the children and told them,

“Sam’s friends are my friends, I hope to see you again soon, kids. I will teach you about the Mountains.” – the children said goodbye,

“See you soon, Mister Black,” – and Mister Black disappeared into the trees. It was getting late and Mr. Sam Wolf told them,

I will leave you close to the city, at these hours I don’t go there much, I don’t leave the forest.” – the children didn’t understand what Mr. Sam Wolf meant, but they continued walking. When they saw the city they said goodbye to Mr. Sam and thanked him for his help. He smiled at them and told them,

“We only want to help, now I must return.” – and they watched as he began to run towards the forest, and when he came to a fallen tree trunk in the road, he jumped and upon landing among the leaves transformed into a beautiful gray wolf that glanced back at them for a few seconds, and then continued on deeper into the forest.

Lily and Matthew could not shake their astonishment and holding hands they went back to the city. The two returned in silence to the Lodge, where Lily’s parents were already beginning to worry. On seeing them, Lily’s father was relieved and asked them why they had been so late. The children responded,

“We went to discover the mysteries of the Smoky Mountains.”

Lily’s father smiled and took them to wash up to go to the Harvest Festival. For the children, it was an unforgettable, magical day because they had seen one of the Mysteries of the Smoky Mountains and that would be a secret between Lily and Matthew. Leaving the lodge they looked toward the mountain and in silence they greeted Mister Black and Mr. Sam Wolf, and in her deepest thoughts, Lily said, “we will be back to see you.” Matthew took Lily’s hand and together they walked towards the Harvest Festival in Gatlinburg, on a very special day.

A Shooting Star

Do you know what a Shooting Star is?   – Lily asked Matthew.

Are they meteors?   – he responded.

Well, no!  – Lily said – That’s what scientists say, but it’s not, the shooting stars are souls that the Gods send to the Earth to help those who need it….

And how do you know that, Lily?  – asked Matthew.

Well that’s what my Papa said, that the ancient sages told stories about the Shooting Star Souls, and that the easily blended in with people.

Matthew was surprised with what Lily was telling him, but he knew that she would never lie to him, she was his best friend and adventure companion. Lily had a very special love for Matthew from the first day she met him, his smile was the most beautiful and tender she had ever seen in her life, although Lily was only twelve years old and Matthew was two years younger than her.

Lily had found the Dragons’ Magic in Matthew, she said that if the stars’ light guides you, you can see the Dragons’ Magic. And with Matthew, it was possible to see Dragons, fairies, the forest light, and every type of magic…

The shooting stars are born in the night sky and travel millions of kilometers until they find their place on the planet, collecting all the universe’s magic on their way. Some are blue, others are yellow with waves of orange and others are an emerald green, depending on their mission on Earth.

The blue shooting stars are going to the cities because they are more prepared for the hectic city life. The yellow stars with orange waves go to the deserts and small cities, these are the stars that Lily likes, and the emerald green ones go to big cities or small ones near the sea…

All of them must help people turn their hearts to true Love… to see the star’s Magic, and the destiny of their souls.

Matthew was to all of this with his mouth open and eyes glimmering and he wished with all of his heart to be able to meet a Shooting Star.

Night was approaching and Matthew had to go back home, Lily accompanied him to his porch and she said good night with her favorite phrase, “Matthew, I will see you in my dreams, take care.” And he responded as always, “I will fly like a Dragon.”

Un Secreto en el bosque (12 de abril)

Las aventuras dentro de los libros han sido de gran aprendizaje para Lily, todo lo que su padre le había transmitido sobre la magia y el amor y el maravilloso mundo del tiempo y a través del tiempo, ella lo estaba viviendo poco a poco, paso a paso, de acuerdo a su edad. Esta era la primera etapa del conocimiento de los misterios mágicos.

Al regresar del libro Rojo con letras doradas, les estaba esperando Muriel, una elfa guerrera, compañera de Unai desde su niñez. Fueron criados juntos, y cuando Daniel nació, los tres amigos fueron inseparables. Muriel, al ser mayor que Unai y Daniel, se sentía como una hermana mayor de ambos, y a veces se sobrepasaba en su sobreprotección.

Muriel era experta con la espada Eldur (fuego en islandés), una espada mágica que solo tenía poderes con su propio dueño, es decir, que si otro tomaba la espada de Muriel, esta quedaba como una simple y corriente espada de acero. Ver a Muriel practicando con su espada era un deleite, ella estaba tan unida a su espada que parecían una sola. La espada tomaba vida en manos de Muriel, la luz de Eldur danzaba con las vibraciones mágicas de Muriel, nadie la igualaba en destreza y agilidad. Cuando Unai y Muriel se unían en un propósito de los Elfos mayores, y con Daniel y su Lobo Londrian, los tres eran la  fuerza, la magia y el poder actuando juntos.

Pero hoy Muriel tenía un propósito diferente, estaba allí para transportar a los padres de Lily al bosque de las hadas y de los elfos. Usaría la puerta azul que está dentro de la cascada Gullfoss.

—Veila (fiesta en islandés)!!! —se escuchó decir a lo lejos al Olmo Petur, y Muriel dio un salto entre las ramas y abrazó con mucha fuerza a Petur y dijo:

—¡Silencio! Es un secreto, la agasajada no puede enterarse de nada —Petur sonrió y se disculpó ante Muriel.

—Es que me entusiasman las fiestas sorpresa, y el olor a pastel de frutos del bosque me está inspirando mucho —Muriel sonrió y dijo:

—Tú siempre goloso, Petur.

Muriel bajó de los ramas de Petur y se dirigió a Daniel para preguntarle si había invitado a todos los habitantes de las regiones cercanas al bosque. Daniel respondió con una sonrisa, y le dijo que él y Londrian se encargaron de todas las invitaciones, y que ni una abeja ni una libélula de los bosques mágicos quedaron sin invitación. Además de a los trece tipos de duendes, a las cuatro clases de gnomos, a las tres especies de trols y a las tres variedades de hadas, incluyendo a las hadas de la Aurora Boreal, y a Mia y su ejército de colibríes.

Muriel se puso en pie y con una voz firme le dijo a Daniel:

—¿Qué has hecho Daniel? ¿Has invitado a los trols?

—Sí  —repuso Daniel con un gesto.

—¡¡¡Pero los trols siempre nos han creado muchos problemas y hacen travesuras y daños a los gnomos, Daniel!!!

Daniel, con una cara de sorpresa le dijo:

—Pero Muriel, tú me habías dicho que invitara a todos los habitantes de las tierras mágicas. Me lo tendrías que haber especificado —Londrian intervino y dijo:

—No te preocupes, Muriel. Avisaré a Fenrir (lobo gigante) para que con sus manadas de lobos informen a los trols. Estos no se oponen a las órdenes de Fenrir.

—Está bien —dijo Muriel—. Gracias, Londrian.

Unai se acercó a Daniel y lo saludó como siempre, jugando con los caracoles de su cabello.

—Hola, hermanito —dijo con una gran sonrisa, y éste, con un grito efusivo, respondió:

—¡Unai, mañana es el cumpleaños de Lily!

—Sí, lo sé —dijo Unai—, pero baja la voz. Sabes que es casi imposible guardar un secreto en el bosque, con todos los insectos y olmos comunicativos —Daniel sonrió con ternura y se despidió, porque debían buscar frambuesas para  la cheesecake de frutos del bosque, el postre preferido de Lily.

—¡Es tarde! —gritó Daniel y se montó sobre el lomo de Londrian, y juntos se perdieron de la vista de Muriel y Unai.

Estos fueron a buscar a Andrelas, la gnoma panadera, que estaba preparando los panecillos de queso de reno, los preferidos de Lily. Andrelas era una gnoma muy agradable, siempre cantaba con letras de las antiguas leyendas del norte. Ella preparaba unos deliciosos panecillos con setas, frutos del bosque, frutos secos y con queso de leche de reno, su especialidad.

Al llegar a la casa de Andrelas estaba Richard, el pastelero, haciendo el preparado especial de tarta de chocolates y dátiles, la tarta de Skyr con blueberries y su famosa Slongukaka (o tarta serpiente).

—¡Unai! —dijo el gnomo Richard—. Bienvenidos a mi dulce hogar —y todos sonrieron. Muriel dijo:

—En verdad es un dulce hogar con tantas delicias alrededor —Andrelas le dio un abrazo a Muriel y le mostró cómo iban con la panadería. Eran tantos los panecillos, que todo el bosque quedaría bien alimentado.

Andrelas y Richard les dijeron que era mejor que sobrara y que no faltara, y que como era una ocasión tan especial, se debía celebrar con todas las delicias del bosque. Unai y Muriel se despidieron de los gnomos, porque aún debían de visitar a algunos duendes y hadas para que todo quedara como Xunnia había dispuesto.

Recorrieron el río de las libélulas hasta llegar a los Sauces llorones. Allí visitaron a Dagur, el duende pianista. Él los recibió con tanta euforia que tropezó con Olafur, su ayudante. Todos sonrieron ante semejante barullo que hicieron los dos al caer sobre la batería de Lárus, y a este no le hizo tanta gracia.

—Bueno, amigos, creo que todo está en orden. Los esperamos en el horario indicado —Muriel se despidió también de los duendes porque se acercaba la hora de buscar a los padres de Lily, y los tres duendes continuaron con sus ensayos musicales.

Muriel dio un abrazo a Unai y fue en dirección a las cascadas Gullfoss. Allí atravesó las cascadas y encontró la puerta azul, el camino a través del tiempo. Al ver la puerta azul, Muriel dijo las palabras de pase: “GALDUR VAKNAR” (la magia se despierta, en islandés). Y la puerta azul comenzó a girar de derecha a izquierda como las manecillas del reloj, y una luz resplandeciente cubrió a Muriel y la transportó al Centennial Park. Allí la estaba esperando los padres de Lily.

—¡Muriel! —dijo la madre de Lily—. ¡Cómo has crecido! —y las dos se dieron un tierno abrazo. El padre de Lily conocía a Muriel desde pequeña porque estuvo en las tierras de los francos, donde conoció a Alexius, el padre de Muriel.

Muriel observó la estrella Lupus, y Brya envió un rayo de luz, el cual fue capturado por Muriel en su morral Galian. Un morral que tenía vida y ayudaba a Muriel en los momentos más difíciles. Muriel sonrió a la estrella de Brya, y con un gesto le dijo: “se lo entregaré a Lily, Brya”.

—Es hora de partir —dijo Muriel, y los tres, tomados de las manos y con las palabras de pase, GALDUR VAKNAR, entraron al círculo danzante de la puerta azul para ser transportados hasta las cascadas de Gullfoss.

—Við erum komin (hemos llegado, en islandés) —dijo Muriel. Los padres de Lily recordaban todo el paisaje como si hubiesen sido ayer sus propias aventuras en Islandia, aventuras que ahora era su hija Lily la que tenía que vivirlas.

Los tres viajeros del tiempo se dirigieron al bosque de las hadas y de los elfos, a la casa de Xunnia, donde los padres de Lily serían hospedados. Cuando llegaron al bosque había un gran silencio, todo era tranquilidad y solo se escuchaba el sonido del arroyuelo de las hadas. El padre de Lily preguntó a Muriel:

—¿Y este gran silencio a qué se debe?

—No se preocupen —dijo Muriel—. Es que todo el bosque guarda el secreto de la fiesta sorpresa para Lily. Cada duende, gnomo y hada están trabajando para que todo sea perfecto mañana, el gran día. La asamblea de los Elfos celebrará mañana una reunión.

—¿Entonces Lily no sospecha nada de la fiesta? Ella está ahora con Unai y su madre Kristal y su padre Eivann. Los tres están esperando a Daniel y a Londrian, que fueron a buscar a Ruff, el reno.

Xunnia fue al encuentro de los padres de Lily, y esta los condujo al Olmo Gariff, donde dentro de unos de sus troncos estaba preparada la mejor habitación del bosque…

Todo estaba transcurriendo según lo previsto por los Elfos mayores. Muriel se despidió de los padres de Lily y fue a casa de la familia de Unai. Una vez allí, Kristal invitó a Muriel para la cena: un delicioso pastel de setas con leche de reno endulzado con miel de abeja. Todos reunidos a la mesa conversaron de sus aventuras, y Lily se encontraba muy entusiasmada de poder continuar por el Camino del Aprendizaje. Eivann, el padre de Unai, le dijo a Lily:

—Todo a su tiempo, pequeña. No te olvides, no hay que correr ni estarse quieto, simplemente caminar con pasos firmes y fuertes. Mañana será otro día y ya veremos cuándo deberás continuar con tus aventuras.

Kristal llevó a cada uno de ellos a su habitación, y les dio el beso de las buenas noches, y esta vez con especial dedicación a Lily. La arrulló y le cantó la canción de las hadas del sur, cantos de añoranzas para regresar a la tierra de la Aurora Boreal.

El bosque de las hadas y de los elfos quedó en un silencio profundo, solo las luces de las luciérnagas arrullaban en la noche y el canto de Kristal se escuchaba como un susurro entre las hojas que eran mecidas por una suave brisa…

El Camino del Aprendizaje…

 

Los primeros pasos son siempre los más importantes en toda nuestra vida, asimismo los primeros pasos en el camino del aprendizaje de Lily eran muy importantes. Cuando ella leyó Haz que tu Estrella Luz Brille, sintió la responsabilidad que había adquirido siendo aún tan pequeña, pero como su padre le había dicho, a cada quien le viene lo que puede sobrellevar…

El libro rojo de letras doradas fue escrito por los Elfos, los antiguos habitantes del mundo físico, porque ahora los elfos habitan el mundo del tiempo, donde todo es posible, donde pasado presente y futuro se unen en un eterno ahora.

––Los elfos son nuestros antepasados mágicos ––le dijo Unai a Lily––. Venimos de las lejanas tierras del Norte, más allá de las cumbres nevadas, donde siempre es de día, porque el sol nunca se oculta ––Lily miró a Unai y le preguntó:

––¿Del Polo Norte? ––a lo cual Unai respondió:

––Más allá del Polo Norte, Lily.

El Libro se abrió ante los ojos de Lily, Unai y el hada Eirny, los tres se miraron y del libro salió una voz que dijo:

––Para poder entender hay que conocer. Bienvenidos, mis queridos amigos, los estaba esperando, pueden pasar ––Unai miro a Lily y le dijo:

––Debemos entrar al libro, Lily

_Dentro del libro? _preguntó Lily_

––Sí ––dijo el hada Eirny––, para entender hay que conocer, y si no lo vives tú misma, no puedes entenderlo.

Unai tomó a Lily de la mano y se introdujeron dentro del libro, y en un pizcar de estrellas los dos estaban en un mundo de letras y números, y nuevamente se oyó una voz que les dijo:

––Perdón, ésta es la página de los recuerdos, debemos ir al inicio, donde todo comenzó ––y una vez más el pizcar de estrellas se dio. Unai y Lily se encontraron esta vez en un camino con flores de todos los colores, un cielo azul y una pradera muy verde. Unai recordó el lugar porque ya había estado allí con su madre, Kristal, y su abuela, Marie.

––Éste es el lugar de mis antepasados, Lily, de aquí somos y aquí deberemos regresar en un futuro. Este camino solo lo conocen los elfos y ahora debemos de recorrerlo para que tú aprendas, porque el universo depende de la magia y del amor. La magia y el Amor siempre van unidos, no puede haber magia sin amor ni tampoco amor sin magia, de esto depende que toda la naturaleza continúe su ciclo siguiendo los pasos al Señor del Tiempo. Mis antepasados protegían las tierras del Norte de los intrusos que querían invadir nuestras tierras, porque la luz del sol que está en el norte es la luz que da vida a todos los seres, es el sol central, el sol de soles que todo lo renueva, y es por ellos que muchos quisieron llegar a nuestras tierras, aprovecharse de esa fuerza solar y dominar todas las tierras. El rey de los Elfos envió a los mejores guerreros, arqueros, elfos y elfas para proteger la entrada a nuestras tierras, y también envió a nuestros sabios, escritores, dibujantes y narradores, para poder ayudar a los hombres y mujeres, y enseñarles que todos nos beneficiamos con la luz del sol central, y que todos podían entrar a nuestras tierras si tenían el verdadero amor y la magia en sus corazones. Los humanos aprendieron de nuestros sabios, y así pudieron llegar a nuestras tierras mágicas, pero con el tiempo se fueron desviando del camino del amor y la magia, y ya no pudieron regresar a nuestras tierras. Hubo muchas batallas que se dieron entre elfos y humanos, pero todas fueron muy tristes… entonces, nuestro rey decidió retirarse a un lugar más allá de las montañas nevadas del norte, más allá del polo norte, donde ningún humano podía llegar sin su autorización. Y nuestros guerreros, sabios, escritores y todos los elfos que se encontraban en el bosque se retiraron. Los bosques élficos pasaron de ser visibles a los humanos, a ser invisibles. Todas las enseñanzas de nuestros sabios quedaron como leyendas entre los humanos, cada pueblo contaba una historia de acuerdo a lo que sus antepasados relataban, otros escribían lo que sus padres o abuelos le habían dicho, pero la verdadera historia solo está en nuestros libros sagrados, libros que solo pueden ser abiertos por el verdadero amor y la magia de un corazón tranquilo.

Unai y Lily comenzaron a transitar el camino de flores, y el hada Eirny revoloteaba alrededor de ellos, cuando de repente se oyó un aleteo zumbador, y del lado sur del camino se acercaban los colibríes azules portando cada uno de ellos a un hada en sus alas. El hada Eirny grito de alegría:

––¡Es Mia, es Mia, el colibrí azul! Y con ella vienen las hadas de la aurora Boreal.

El colibrí Mia traía sobre sus espaldas al hada Rachel, un hada que se encargaba de dibujar en la aurora boreal los mensajes de los dioses para los humanos. Si observamos en las noches de invierno, las auroras boreales nos dejan cada noche un mensaje para guiarnos en este camino de aprendizaje, y era Rachel, quien con ayuda del colibrí Mia, y con la música del hada Ona, dibujaba y pintaba en las auroras boreales. Claro que no lo hacían solos, todas las hadas y colibríes que los acompañan en estos momentos son sus ayudantes.

El hada Eirny explicó a Lily que también en la aurora Boreal existía un grupo de hadas que protege a los espíritus de los cielos, es decir, que cuando un alma especial llegaba su tiempo de partida de este mundo, las hadas los llevaban hasta las Aurora Boreal, porque cada alma era como una pequeña estrella verde fosforescente, y desde allí seguía enviando su amor y magia a los humanos. La aurora Boreal es la luz mágica de amor y magia del sol central, y cada vez que un alma especial parte de este mundo, la luz de la aurora Boreal brilla más.

––¿Esto es lo que dice el libro Haz que tu Estrella Luz Brille? ––preguntó Lily, a lo cual el hada Eirny respondió:

––Sí, Lily, pero eso solo se logra en el camino del aprendizaje, cuando el amor y la magia se unen para ser una sola luz

Unai le explicó a Lily que existen los doce códigos de honor de los elfos:

  1. No olvides a tus antepasados (tus padres)
  2. No olvides quién eres, de dónde vienes y a dónde debes regresar
  3. Haz el bien
  4. Deja que tu corazón te guie
  5. El amor se alimenta con amor
  6. Perdonar es amar
  7. La magia y el amor se logra de a dos
  8. Amistad y hermandad es tu prioridad
  9. La caridad no es solo dar
  10. Respeta a todos los seres
  11. No corras ni estés quieto, solo camina con pasos firmes y fuertes
  12. Que la alegría siempre invada tu corazón

Y la síntesis de los doce códigos élficos es el número trece:

  1. Trabaja cada día para hacer brillar tu luz

Ésta es nuestra regla de vida diaria, todo lo que hacemos es guiado por los códigos élficos, para cuando llegue nuestro momento de unirnos a la gran luz, para cuando nuestra estrella luz brille a tono con la magia y el amor.

Lily comenzó a ver la luz del libro y a escuchar los cantos élficos, cantos que narraban una historia sobre una hermosa tierra de luces, en una nota acorde con la naturaleza, y en esos momentos recordó que las hadas cantaban en el bosque de las Montañas Humeantes de Tennessee en la frecuencia 432 Hz, y ésa era la misma que resonaba ahora.

Lily lo veía como si ella misma lo estuviera viviendo. Sentía la fuerza del amor a su alrededor, la magia de ver el pasado, el presente, y el futuro de los elfos. Y todo lo que Unai y el hada Eirny le habían narrado, lo vivió y sintió en esos momentos.

Cuando el canto élfico concluyó, llegaron a la última página del libro, y nuevamente oyeron una voz que decía: Cuando lo vives, lo comprendes; cuando lo comprendes, lo sientes; y cuando lo sientes, el amor y la magia se renuevan en ti. Unai miró a Lily y ésta le dijo:

––He sentido la magia y el amor de los elfos…

El Colibrí Mia, el hada Rachel, y su inseparable compañera, el hada Ona, entregaron a Lily una flor de lis cargada de rayos de aurora boreal. Le explicaron que cuando ella no entendiera algo de los libros, esa luz le daría el entendimiento.

––Es hora de regresar ––dijo Unai. Lily se despidió del colibrí Mia, del hada Rachel y de Ona. Unai tomó de la mano a Lily, y junto con el hada Eirny, la luz del libro los transportó nuevamente al bosque de los elfos y las hadas. Allí les esperaba Muriel, una Elfa guerrera hija de Alexius, un elfo de las tierras de los francos, más allá de la península ibérica…

 

La Flecha Dorada

La Flecha Dorada

El bosque de los elfos amaneció con una hermosa y calma bruma, hoy es el cumpleaños de la madre de Unai, la Arquera Kristal. Y en esta etapa de la vida, cada elfa recibe el logro de su caminar por este mundo. Hoy la Arquera Kristal recibe la flecha de oro, símbolo de la Nobleza de Corazón, ya que ella ha pasado las pruebas de los elfos todos estos años.

Su madre Marie le ha transmitido todas las artes y la sabiduría nórdicas, los dones de la pintura, y además de enseñarle a transportarse en el tiempo y a través del tiempo, también le enseñó a viajar por el mundo de los sueños y a saber guiarse por su corazón. Desde pequeña, su madre Marie le entregó los doce códigos de los elfos, y la ayudó para que ella los viviese cada día para hacer brillar su estrella luz.

Cuando Kristal se enamoró de Eivann, los elfos se opusieron y tuvo que huir a la Península Ibérica. Más tarde, cuando nació el guerrero Unai, regresó a sus tierras, en donde nació Daniel, su pequeño y travieso elfo.

Kristal ha protegido con su propia vida las puertas del Norte, donde está la ciudad de luz, donde siempre es de día.

Hoy ella cumple treinta y ocho años élficos, y por su lealtad y valor recibirá la flecha de oro. Cuando sonó el canto de las hadas del bosque, Kristal se acercó a la asamblea de los elfos con el hada Didi, su fiel amiga y compañera; Xunnia, la Elfa, anunció la entrega de la flecha de oro o dorada.

Frezlam, el elfo mayor, hizo sonar el cuerno del Alce, y Marie, su madre, portaba la flecha dorada entre sus manos. Kristal se acercó a su madre y esta le dijo en su lengua nativa:

––Kristal, te entrego esta flecha dorada de nuestros antepasados: for ære og mot (por tu honor y valentía) ––Kristal, con lágrimas en los ojos, recibió de su madre el tan preciado obsequio.

En medio de la ceremonia se oyó el grito de Daniel, y todos giraron para verlo montado en su lobo Londrian. Daniel bajó del lomo de Londrian y corrió hacia su madre, y con voz agitada le dijo que la gata del bosque élfico estaba dando a luz a sus pequeños gatitos.

––¡Ven, madre, ven! Necesitamos de tu ayuda ––Kristal pidió permiso a la asamblea, y junto con Daniel, montaron sobre el lobo Londrian y acudieron a asistir a la gata que estaba entre flores silvestres y las hadas Blanquita, Dumita y Samita, quienes estaban cantando notas de música solar para calmar a la gata.

Kristal ayudó al nacimiento de los pequeños, que vinieron al mundo sanos y salvos, y la nueva madre se encontraba feliz de ver a sus pequeños entre el arrullo del bosque, con los cantos de las hadas y la música de los insectos.

Daniel abrazó con inmensa ternura a su madre y regresaron a la ceremonia, cuando Kristal bajó del lomo de Londrian, todos gritaron al unísono:

––¡¡¡GRATULERER, Kristal!!!

Kristal se dirigió a la asamblea y a los presentes, y agradeciendo el obsequio con una tierna mirada a Eivann y a sus hijos Unai y Daniel, les dijo:

––El mejor regalo de Amor y luz de la aurora boreal en mi alma son ustedes.

Didi, el hada, comenzó a lanzar las flores de luz dorada y los árboles milenarios cantaron el mantra OM…

Y como ya era de noche, varias estrellas fugaces bañaron el bosque de las hadas y de los elfos con polvo de estrellas fugaces.

 

¡¡¡Mi querida Kristal, que la luz de la Aurora Boreal te ilumine siempre!!!

¡¡¡GRATULERER!!!

Hoy también el hada Didi está de cumpleaños (tante auguri a te 🧚).

 

Lily

Un Alboroto en el Bosque…

¡¡¡Buenas tardes!!! ––dijo Lily al hada Eirny––. ¿Qué sucede en el bosque?

––¡Buenas tardes, Lily, el hada Eirny estaba colocando flores, luces y fragancias aromáticas para preparar una gran sorpresa!

––¡Ya está! ––gritó el elfo Dunn.

––¡Ah, qué bien! ––dijo Kristal––. Daniel traerá los frutos del lago y Durian fue por los gnomos a la cascada.

––¿Pero qué sucede? ––volvió a preguntar Lily, y nadie le respondió. Ésta miró a su alrededor y todos estaban tan ocupados preparando las guirnaldas de flores, las mesas de postres… La orquesta de Tutti, la ardilla, ensayaba unas alegres y bellas melodías; Gustav, el gnomo, preparaba mosto con las frutas frescas del bosque.

»¿Pero… todo esto a que se debe? ––volvió a preguntar Lily, y en eso llegó Daniel saltando de rama en rama, y a los gritos decía:

––¡He llegado primero! ––a lo cual el lobo Dorian le respondió:

––Lo siento, mi querido amigo, has hecho trampa. Yo llevo sobre mis lomos a diez gnomos y toda la fruta y tú vas libre, así que esta carrera no cuenta.

––¡Uf! ––dijo Daniel––. Siempre encuentras excusas.

––Bueno, amigos. Vamos, que ya es tarde y pronto llegará el gran invitado ––dijo el lobo, y cada uno de los gnomos fue bajando con su canasta de frutas frescas: Alwin, Duplim, Erry, Dusky, Lyra, Friola, Betta, Surya, Dafne y Becca.

––¿Quién es el gran invitado? ––preguntó Lily.

––¿No lo sabes? ––dijo Friola 

––Es Unai, el guerrero, hoy es su cumpleaños y los Elfos le entregarán la luz de las estrellas. Cuando un Elfo cumple los dieciocho años se le entrega la luz de las estrellas, porque ha dado un paso hacia la madurez, pero como Unai es semihumano y semielfo, también le entregarán un instrumento musical.

––¿Y cuál es ese instrumento musical? ––a lo cual Becca respondió:

––Dependerá de sus virtudes, y hoy nosotros también lo sabremos. Los Elfos mayores están reunidos en Asamblea para escoger el instrumento musical de acuerdo a sus virtudes de nacimiento, y a su recorrido por estas tierras mágicas.

Kristal, su Madre, y Daniel, su hermano menor, estaban a la espera de su padre, que llegaría de las costas caribeñas en algunos minutos, ya que usaría la entrada al tiempo que existe en esas regiones. Todo iba de acuerdo a lo esperado, la gran sorpresa ya estaba preparada, sólo esperaban al Padre de Unai…

“¡Pum!”, se escuchó en el fondo del bosque, y una luz resplandeciente iluminó durante unos segundos. De esa luz apareció Eivann, el padre de Unai, y todos los presentes fueron a recibirlo con mucha alegría.

––¡Atención todos! ––Xunnia, la Elfa, se aproximó a la Gran Asamblea de Elfos––. ¡Acérquense!

Todos los presentes, Elfos, gnomos, animales, hadas y cada uno de los árboles se reunieron a escuchar a la Gran Asamblea.

Frezlam, el Elfo mayor, hizo sonar el cuerno del alce con el cual llamaba al Guerrero Unai, y éste acudió al llamado volando de rama en rama, cómo le había enseñado el Elfo Durre desde pequeño. Al llegar al centro del bosque, el Guerrero Unai saludó a la Gran Asamblea, pero desde el lado izquierdo se oyó un grito:

––¡Viva mi hermano, el Guerrero Unai! ––y todos gritaron:

––¡Viva! ––Durre miró con ojos de disgusto a Daniel, y dijo:

––Has interrumpido la ceremonia, Daniel ––Kristal, la Arquera, intervino y dijo:

––Lo sentimos, Frezlam, es la emoción de ver a su hermano, no volverá a ocurrir ––Kristal giro hacia la derecha y dijo al grupo de gnomos y lobos––: ¡Y ustedes no apoyen las travesuras de Daniel! ––estos agacharon la cabeza, en cambio Daniel tenía pintada en su rostro una enorme sonrisa, la cual fue apagada por la mirada de su Abuela, la Elfa Marie.

––Prosigamos con la ceremonia ––dijo Xunnia.

––Guerrero Unai ––continuó Frezlam––, hoy cumples dieciocho años humanos, pero sabemos que eres uno de nuestros antiguos. Todo debe retornar a su dueño y hoy te entregaremos la luz de las estrellas para que puedas encontrar tu propia estrella luz, y también tu antiguo instrumento, La Guitt, que te ayudará a sacar lo mejor que llevas en tu corazón. Unai, hoy has dado el gran paso para luchar por hacer brillar tu propia estrella luz.

Dunkan, el guerrero, entregó la Guitt a Unai , y Eirny 🧚, su pequeña amiga, le entregó la luz de las estrellas, y todos al unísono gritaron:

––¡¡¡GRATULERER MED DAGEN!!! ––en la lengua de su abuela materna, Marie––. ¡Feliz Cumpleaños! ––y Lily le dio un gran abrazo a su protector y amigo:

––Happy Birthday, Unai ––y con bombos y platillos, y todo instrumento posible, Daniel y todo el bosque cantaron:

––¡Hoy ha nacido una estrella Luz! ¡Hoy ha nacido Unai! ¡Hoy ha nacido un guerrero! ¡Hoy ha nacido Unai!

Y fue el comienzo de la gran fiesta de luces, danzas y todo tipo de comida. Unai celebró su cumpleaños número dieciocho con toda su familia, y el bosque de Elfos y Hadas… De ahora en más, al Guerrero Unai le corresponderá una labor muy importante: hacer brillar su estrella luz y ayudar a Lily para que la Magia y el Amor no se acaben.

 

 

 

PD: para mi Guerrero Unai. Muy Feliz Cumpleaños, que tu estrella luz te guíe. No dejes de mirar al Cielo.

 

Lily