La Abertura de Los Vórtices

Faltan doce horas para el inicio del mes de diciembre y las Grandes Montañas Humeantes están en movimiento para la abertura de los vórtices. Los Devas, las hadas, el Señor del Viento, la reina de las hadas Shampillon están con el Espíritu de la Navidad, todos preparados para el canto Sagrado. Este canto activa  la llave y el cerrojo de las puertas de los Vórtices en las Montañas Humeantes.

Oso Pardo el Jefe Cherokee enciende la fogata y se escucha aullar a la manada de lobos, invitando al silencio musical. Cuando el silencio se hace profundo, los grillos comienzan a cantar anunciando el Canto Sagrado. Shampillon enciende las lámparas y sus hadas entonan el mantran “M” en la nota musical Sí bemol y en la frecuencia 432 Hz., que es la frecuencia original de la Madre Naturaleza.

La Estrella Lupus se alinea para unirse a la Fuerza que ayudará a abrir los Vórtices, y Mister Black y los demás miembros de la Asamblea acompañan en profundo silencio para que toda la Fuerza de la Montaña fluya correctamente.

El Espíritu de la Navidad frota sus manos con polvo de Estrellas y luces de la Aurora Boreal, toma su vara Mágica y la extiende en dirección a las puertas de los Vórtices cantando:

Vosmet aperire portas et imperium viribus per Noe

Noe conversus est vis

Noe Noe Noe

El coro de hadas repetía una y otra vez en una nota musical más elevada, y se sentía en el ambiente cómo toda la naturaleza comenzaba a vibrar.

Las llaves mágicas aparecieron en un pestañear de Estrellas y se introdujeron en el cerrojo, giraron y las puertas comenzaron a abrirse. Una vez abiertas, una luz dorada comenzó a girar en el centro de las puertas. Giraba de derecha a izquierda, como las manecillas del reloj, señal de que el tiempo comenzaba a transcurrir. Y cuando esta luz dejaba de girar, las puertas se volvían a cerrar.

El Espíritu de la Navidad habló al hada Eirny, quien estaba con Shampillon, y le dijo que ahora todo estaba en sus manos.

El hada Eirny debía regresar a la casa de Lily junto con el Unicornio azul llevando polvo de estrellas fugaces. Lily aguardaba con paciencia la visita del Hada Eirny.

Lily se quedó dormida en la biblioteca leyendo la recopilación de las hadas de Islandia escrita por su padre, y entre sueños escuchó el aleteo del Unicornio azul. Ella se movió lentamente porque no quería despertar de ese sueño. Sin embargo, no era un sueño, todo lo que estaba viendo era ahí mismo, en este mundo físico.

El hada Eirny saludó a Lily y le presentó a Antares, el Unicornio azul. Antares saludó a Lily en un perfecto español, y esta, al oírlo, quedó muy sorprendida y le dijo al hada:

––¡Me está hablando! ––el hada Eirny sonrió ante la sorpresa de Lily y le dijo:

––Lily, esto no es nada, de ahora en más, te esperan grandes aventuras. Unas buenas y otras no tan buenas, pero todo esto es parte del trabajo, para que siga habiendo Magia y Amor.

El Unicornio azul se sacudió, y todo el polvo de estrellas cayó sobre la alfombra de la biblioteca, pero mágicamente fue elevándose del suelo y comenzó a unirse y a entrar en una bolsa de mano que tenía Lily sobre el escritorio de su padre. La bolsa se cerró, almacenando en su interior el polvo de estrellas.

El hada Eirny dio las indicaciones a Lily sobre cómo debía realizar su primer viaje a través de las puertas de los Vórtices. Ella se colocó la bolsa que contenía el polvo de estrellas y se montó sobre Antares para ir hasta las Montañas Humeantes. El hada Eirny los guiaba encendiendo su lámpara.

Al llegar ante las puertas de los Vórtices, todos los presentes saludaron a Lily, anhelándole un buen viaje. Oso Pardo, el Jefe Cherokee, le entregó la pluma del Águila Lavu para protegerse de los peligros; Shampillon le dio la lámpara Alim para alumbrar su camino; y El Espíritu de la Navidad, junto con el Señor del Viento, le dieron Ráfagas del Viento Sur para que cada vez que necesitara volar más rápido, pudiera hacerlo con esas ráfagas.

Lily colocó todos los elementos en su bolsa, que era de color naranja, ya que según el Hada Eirny, el color naranja vibra en sintonía con el Sol.

––Antes de partir ––dijo Randall, el Deva de las aguas de las Montañas Humeantes––, coge esta botella de agua que nunca se acaba. Cada vez que la termines, vuelve a llenarse. Sin agua, no hay vida, y la necesitarás.

Lily, a pesar de sentirse acompañada y ayudada, abrigaba un leve temor por todo lo que le esperaba. Su padre le estuvo dando indicaciones sobre los viajes, al igual que cada uno de los presentes en la Asamblea anterior. Pero aun así, lo nuevo, lo inesperado, provocaba en ella una confusión de sentimientos, no obstante, hacía lo posible para que nadie lo notase.

––Es hora ––dijo el hada Eirny. El Gran Muriak, Guardián de las Puertas de los Vórtices, dio su permiso y las dos se colocaron frente a una de las puertas. Lily vio cómo la luz giraba cada vez con más fuerza, y sintió cómo todo su cuerpo temblaba. El hada Eirny le dijo:

––Sígueme ––y esta entró por la puerta. Lily dejó de ver al hada, miró a su alrededor, y los presentes la miraron esperando que diera el paso hacia la puerta. Con las piernas temblorosas y sus manos sujetando fuertemente su bolsa naranja, Lily dio un salto y atravesó la puerta.

 Comenzó a sentir cómo una gran aspiradora atraía su cuerpo, y en esos momentos gritó:

––Hada Eirny, hada Eirny, ¿dónde estás? ––y el hada respondió a los lejos:

––Aquí, aquí, enciende la lámpara Alim ––Lily sacó la lámpara de la bolsa y la encendió. Todo brillaba a su alrededor como piedras luminosas mientras era succionada por una gran aspiradora, o al menos, eso pensaba Lily.

Lily comenzó a ser succionada con más fuerza, y comenzó a gritar:

––¡Ayudaaaa, ayudaaaa! ––y luego, en un pestañear de Estrellas, sintió cómo alguien la sujetaba entre sus brazos. Ella colocó la lámpara para observar mejor, y vio que un chico la saludaba con una sonrisa.

––¿Quién eres? ––preguntó la niña asombrada. Y él respondió:

––Soy Unai, el guerrero de la Península Ibérica. Seré tu protector junto con el hada Eirny. Sujétate Lily, estamos llegando ––ella se sintió caer con más fuerza y suplicó ayuda de nuevo:

––¡¡¡Hada Eirny!!!

El hada Eirny, junto con el guerrero Unai, la sostuvieron y lograron que se posara suavemente en el suelo. Lily, después de tremenda aventura, se acomodó la ropa y su bolsa, y echó una mirada a su alrededor. Contempló un bosque desconocido que a la vez le era un poco familiar. El hada Eirny le dijo a Lily y a Unai:

––¡¡¡Bienvenidos a mi Hogar, estamos en Islandia!!! ––Lily no podía creer lo que había pasado. Hacía algunos minutos estaba en las Montañas Humeantes y ahora en Islandia.

––¿Hemos viajado en el tiempo?

––No, Lily ––repuso el hada––. Hemos viajado a través del tiempo. Vamos, debemos de darnos prisa. Nos esperan.

Unai cogió la mano de Lily y comenzaron a caminar adentrándose en el bosque cercano a la cascada de Gullfoss, en las tierras de los Huldufolk. ¿Qué peligros y aventuras les aguardarían allí?

 

Asamblea en las Montañas Humeantes

El Hada Eirny llegó a tiempo para la Asamblea, ya comparecían todos los convocados: Sam Wolf y la manada de Lobos del sur; Míster Black y los Oseznos del norte; Shampillòn, el Hada Reina del Bosque de las Montañas Humeantes; Oso Pardo, el Jefe Cherokee Guardián de las Reservas Milenarias; Baràn, el Deva de los Árboles Milenarios; Randall, el Deva de las aguas de las Montañas Humeantes; y el Gran Muriak, El Guardián de las Puertas de los Vórtices.

Sam Wolf dio inicio a la Asamblea:

––Hermanos, una vez más nos hemos reunido para cuidar que nuestra Misión aquí, en este universo, sea cumplida. Para continuar con nuestras tradiciones y ayudar a que La Magia y el Amor no se pierdan. Se acerca la temporada en que las puertas de los Vórtices comenzarán a abrirse y sólo se permitirá pasar a través de ellas a quienes estén preparados. Hoy nos acompaña el Hada Eirny, Guardiana y Protectora de la Magia Hundulfolk, que ha llegado a través del Vórtice de Centennial Park.

El Hada Eirny se colocó en medio de los presentes, encendió su luz dorada y se dirigió a ellos:

––Hermanos, hoy he conversado con la Nueva Viajera de los Vórtices, esta vez hemos encontrado las tres virtudes reunidas en una sola persona. Como sabrán, su nombre es Lily y tiene la herencia de su Padre: la Escritura. Además, fue bendecida con la voz de la Narradora, y estoy aquí para que desarrolle la virtud de ser Viajera de los Vórtices, para que viva la Magia y Escriba acerca de ella, para que la transmita, Narrándolas. Lily puede volar conscientemente por el mundo de los Sueños, y lo está haciendo muy bien. He hablado con Ali y Hassan, ellos se encargarán de Guiarla.

Míster Black preguntó a Oso Pardo si ya conversó con Lily sobre los Misterios de las Montañas Humeantes, él respondió que aún no, pero que la ha visto sobre los Humeantes de las Montañas. Míster Black no entendió a qué se refería Oso Pardo. Lily, todas las mañanas antes del amanecer, saluda al Sol y se eleva con los Humeantes, es decir, que el Espíritu de las Montañas se manifiesta a través de las neblinas y ella lo percibe. Aunque aún no lo entiende, lo ha heredado todo de su Padre.

El Gran Muriak intervino y se dirigió a la Asamblea:

––Nos quedan pocos días antes de que comience diciembre y El Espíritu de la Navidad abra los siete Vórtices en Tennessee. Debemos prepararnos porque hay mucho por hacer.

El Hada Eirny consultó con la Asamblea cuál era el siguiente paso a seguir, y Shampillòn respondió:

––Cada uno de nosotros deberá transmitirle sus experiencias, sus conocimientos, para que su labor sea más fácil, aún es una niña. Oso Pardo, tú serás el primero, Sam Wolf y Míster Black te acompañarán en esta Misión. Puedes informar al Padre de Lily.

Encendieron la fogata para que los Antiguos Espíritus de las Montañas Humeantes bendijeran esta Misión. Shampillòn y las Hadas del Bosque cantaron el Himno de la Hermandad. Muriak quedó reflexionando en cada palabra del Sagrado Canto:

Enciende la llama del Amor en tu corazón, despierta tu Alma hacia la luz.

Vuela con alas de Águilas a las Cumbres más altas para llegar al Sol, que es tu Padre, que esperando está con los brazos abiertos.

Vuela en busca de tú libertad, pero al estar libre, no olvides a los demás.

Vuela libre y no dejes de Volar…

Shampillòn encendió las lámparas de cada una de las Hadas, y en un abrir y cerrar de ojos, todo el bosque quedó iluminado. Muriak vio cómo de las llamas de la fogatas salían pequeñas luces para danzar alrededor del bosque, pero no quemaban las hojas. ¡Eran los elementales del Fuego, Guiados por los Espíritus del bosque para dar Fuerza y Luz!

Una vez concluida la danza, los presentes se reunieron alrededor del Fuego y  Sellaron el Pacto de la Nueva Misión. En esos momentos, la Estrella Lupus estaba alineada sobre las Montañas Humeantes, Brya envió un rayo de luz hacia el Bosque de las Hadas.

El Hada Eirny se despidió y regresó a Islandia por el Vórtice de Centennial Park, los demás regresaron a sus respectivos Hogares.

Esa noche, las Montañas Humeantes recobraron la Magia nuevamente, y todo el Bosque Vibraba en la misma Nota Musical.

El Hada Eirny

La Noche anterior, Lily se había sumergido en el mundo Mágico de las hadas con la recopilación de su Padre. Esa noche fue intensa con todo lo que su Madre le relató, no pudo volar con Alí y Hassan, su corazón estaba agitado y lleno de emociones, que como un remolino de sensaciones Mágicas, iban adueñándose de todo su Ser.

A la mañana siguiente, Lily se despertó muy temprano, como siempre, para poder contemplar los primeros rayos del Sol, y así poder saludarlo y dar las Gracias a Dios por el nuevo día; y como todos los días, llevaba la piedrecita blanca y la acercaba a su corazón para saludar a Matthew y Brya.

Luego del desayuno, Lily se dispuso a salir con su Padre a la ciudad. Iban a la Biblioteca Pública de Nashville.

Lily amaba acompañar a su Padre los sábados cuando este se reunía con el Director de la Biblioteca, el señor Oliver. El “Hermoso, Fantástico y Mágico” Edificio, como así describía Lily a la Biblioteca. Ella decía además que allí se “Respiraba Magia”.

Mientras su Padre se reunía con el señor Oliver, Lily recorría la Biblioteca. Amaba ese olor a “Libro Vivo” como ella decía. Esta vez fue a buscar libros que hablaran de los Huldufólk. Había tantos que no sabía cuál escoger, fue hojeando uno tras otro, y deteniéndose en cada ilustración de Hadas, Duendes, Gnomos, Elfos y los Grandes Dioses…

Las dos horas se pasaron en un chasquido de estrellas, aunque al mismo tiempo parecía que el Tiempo se hubiera detenido para Lily. El Padre de Lily se le acercó acompañado del señor Oliver, el cual le saludó con una sonrisa a Lily. Ella como siempre le correspondió con el saludo y una sonrisa Llena de Luz y Magia, que hacían resaltar esas hermosas pecas marrones en su tez morena clara.

De regreso a casa se detuvieron para comprar unas galletas de Christie Cookie Co. ¡La especialidad del mes de noviembre eran galletas de chocolate blanco con cerezas! A Lily le encantaban esas galletas, decía que sabían a “Cuentos de Hadas” y cada bocado era un dulce abrazo de Alas Magicas. Lily llegó a la casa con “Muchas Novedades” para su Madre.

Luego de “ponerse al día” con su Madre, Lily salió al jardín a ver las hermosas nubes. Hacia un día espléndido, pero de vez en cuando la Diosa Minerva moldeaba las nubes y a ella le gustaba imaginar “cuál sería el mensaje”. Lily decidió acostarse en el pasto verde y seguir observando las nubes, cuando de repente, oyó una dulce canción. Miró a ambos lados y no vio a nadie, y continuó observando el Cielo azul. Nuevamente escuchó una dulce voz cantando: “Vuela como un ave, abre tu alas y no dejes de volar, sigue el arcoíris que te llevará a nuevos lugares Mágicos y de Color”. 

Lily se levantó suavemente y preguntó:

––¿Quién eres? ¿Dónde estás? ––cerca de los hermosos rosales y a un lado de unos hongos cabeza roja, se oyó una dulce voz que respondía:

––Soy yo, estoy aquí abajo, entre los rosales ––Lily dirigió su mirada hacia los rosales, y vio una pequeña figura vestida de verde con unas alitas doradas transparentes. Se puso de cuclillas y le saludó:

––¡Buenos Días! ––y el Hada respondió:

––¡Buenos Días, Lily! ––Lily se quedó sorprendida. ¿Cómo sabía su nombre? El hada le respondió:

––Soy Eirny, tu hada Protectora, estaré contigo, guiándote en el aprendizaje de tus Mágicos Viajes.

––¿Mis Mágicos Viajes? ––preguntó Lily.

––¡Sí! ––respondió el Hada “Eirny”.

––¿Al mundo de los Sueños? ––preguntó Lily. Y el Hada le respondió:

––No, será un viaje muy diferente. Viajaremos a través de Los Vórtices del Tiempo y el Espacio ––Lily no podía entender a qué se refería el Hada, y esta, viendo su expresión en el rostro, le dijo:

––No te preocupes lo harás de a poco, como lo hicieron tu Padre y tu Abuelo ––Lily se quedó aún más intrigada, y no podía salir de su asombro––. No te preocupes, “Todo a su Tiempo y  en el Preciso Tiempo”.

––¿Y eso qué significa?

––Que así como tu Padre y tu Abuelo lo lograron, tú también lo harás.

––Hada Eirny, de dónde vienes ––y esta le respondió.

––Del Vórtice que lleva a Islandia.

––¿Adónde? ––preguntó muy sorprendida Lily. 

––A Islandia, Lily, la tierra Mágica de los Huldufólk, ¿no lo recuerdas? ––Lily cayó en la cuenta y dio un salto para comprobar si estaba soñando, pero no flotó, señal de que no estaba soñando.

El Hada Eirny le relató que vivía en un bosque cerca de las Cascadas Gullfoss, y que allí había un Vórtice que conecta con el “Centennial Park”. Lily dijo en ese momento:

––¿Donde está El Partenón de la Diosa Minerva?

––¡Sí! Allí mismo ––le confirmó el Hada Eirny––. Los Huldufólk queremos que te prepares para esos viajes. En tres días volveré con el Unicornio Azul y te traeremos Polvo de Estrellas para tus Viajes. Ahora debo partir, tenemos una Asamblea de las Hadas del Bosque con Mister Black y Sam Wolf en las Montañas Humeantes, ya voy retrasada ––en esos momentos el Hada Eirny sacudió sus alitas, y en un titilar de Estrellas desapareció.

Lily se quedó reflexionando unos minutos en todo lo que había sucedido, y mirando a las nubes susurró: “Matthew, me esperan grandes aventuras. Me hubiera gustado que estuvieses aquí”. Dio un suspiro y comenzó a tararear la canción del Hada: “Vuela como un ave, abre tus alas y no dejes de volar…” Y se dirigió a su habitación para buscar el Libro de su Padre sobre las Hadas.

Por un momento quedó absorbida por ese Mundo Misterioso y Mágico, y en su Mente y en su Corazón resonaban las palabras del Hada Eirny:

-“Todo a su Tiempo y en el preciso Tiempo”…

La Magia de los libros

Los días sucesivos a la despedida de Matthew fueron de cambios para Lily, aunque Matthew conversaba con Lily cada tres días, o solo los fines de semana, ahora serían menos las veces que podrían conversar, o esperar alguna correspondencia.

Era viernes y Lily fue a conversar con su Madre después de haber visto un Hermoso y Mágico atardecer…

—Mamá tengo que decirte algo —dijo Lily.

—Sí, pequeña —respondió ella.

—Es que últimamente me están ocurriendo algunas cosas diferentes, y creo que a otros niños no les sucede lo mismo.

—A ver, pequeña, explícamelo mejor.

—Es que desde que Papá me llevó a su Biblioteca, me están ocurriendo algunas cosas diferentes. Escucho voces de los libros, veo hadas en el jardín, una ardilla me habló y la pude entender, en el limonero, en las noches, hay unas pequeñas luces y puedo escuchar sus risitas y cómo juegan entre ellas; en el cerezo del jardín hay una puerta pequeña que lleva a un camino de piedrecita blancas, y al final, hay una hermosa casita de Gnomos. Incluso he visto toda la casita por dentro Mamá.

—¿Qué me está sucediendo, Mamá? —preguntó Lily.

—Ven aquí, pequeña —le dijo su Madre y la abrazó—. Eres “Mi Princesa de los Sueños de Estrellas”, tienes el “Don” de tu Padre. Esa Magia, esa Luz que tienes dentro, la heredaste de tu Padre… Te contaré una hermosa historia, de un niño que quería Salvar el Mundo, quería ayudar a todos, era muy dinámico, sonriente y con mucha energía. Desde pequeño veía Dragones voladores, Estrellas Fugaces sonrientes, Hadas del Bosque, y una vez, vio cómo un Unicornio Azul descendió al jardín y le traía Polvo de Estrellas. Ese niño, cada vez que Leía un Libro podía ver a los personajes, y además podía ver al Escritor del Libro, cómo dejaba en cada palabra una Luz amarilla. La Luz que lleva al “Entendimiento” de las cosas de los Mundos Mágicos, ese niño, mi pequeña Lily, es ahora tu Padre.

Lily abrió los ojos de par en par y dio un salto para saber si estaba soñando, porque si estaba en el mundo de los sueños, flotaría. ¡Pero no! Estaba en este mundo tridimensional y no pudo flotar. Como ella solía decir cuando sus mejillas se tornaban más rosáceas, y quería saber más acerca de todo: “me subió la llama de la emoción”.

Su Madre le explicó que todavía su Padre tiene Polvo de Estrellas y que dos veces al año viene el Unicornio Azul a verlo.

A Lily le brillaban los ojos de la emoción de saber que tenía la herencia pérdida de su Padre. Además, su Madre le explicó que Los Escritores y Narradores, todos tienen la Magia de las Estrellas, que poseerla es una Gracia De Dios, y que está en cada de uno de ellos saber utilizar ese “Don del Cielo” para ayudar a los demás.

Lily cada vez quedaba más cautivada por todo lo que su Madre le iba diciendo, y tenía tantas preguntas por hacer… Su Madre continuó diciendo:

—Tu Padre te irá transmitiendo poco a poco sus “Conocimientos”, es de una “Gran Responsabilidad” ser un Escritor o Narrador. Requiere de una “Dedicación” a la Gran Sabiduría de las Estrellas. Desde hace milenios han venido a la humanidad para ayudarnos a no caer en el olvido.

Lily preguntó:

—¿Qué es caer en el olvido?

—Caer en el olvido es perder el Camino que nos lleva a Liberar la Luz que tenemos dentro —dijo su Madre—, a no perder el Amor y la Magia que nos puede Conducir al Verdadero Conocimiento.

Lily estaba extasiada con las palabras de su Madre, y esta continuó diciendo:

—Lily, debes entender que es de mucha responsabilidad ser un Escritor de Libros o un Narrador de Cuentos, lo que se transmite y cómo se hace dependerá de cómo llegará a los demás el Amor y la Magia.

—¡¡¡Pero Mamá!!! ¡¡¡Aún soy una niña!!! ¿Cómo lo haré?

Su madre le respondió:

—Todo a su tiempo, pequeña, aunque no lo creas, ya estás preparada.

Lily respondió:

—Mamá tengo mucho que aprender…

—Lo harás todo muy bien, Lily, tienes la Magia, la Luz y el Amor. Y los irás desarrollando cada vez más.

—Gracias Mamá —dijo Lily, y fue a la Biblioteca de su Padre para poder asimilar todo lo que su Madre le había transmitido.

Entrar a la Biblioteca era como entrar al Mundo de los Huldufólk, todo cobraba vida, y Lily lo sentía, lo veía y lo vivía.

Fue al escritorio de su Padre y tomó un libro que estaba apilado en la mesa. Lo tomó en sus manos, era una recopilación que su Padre había hecho hacía algunos años: Las Hadas en Islandia. ¿Qué traería este nuevo libro para Lily? ¿Adónde la llevaría? ¿Se subiría al Carro Mágico para volar hacia unas Nuevas Aventuras?

Lily comenzó a hojear el libro y a sumirse en un mundo Fantástico de Hadas y luces de Estrellas…